«La vida es dura», «no es color de rosa», «la vida no es fácil»… Seguro que te suena. Y seguro que te suena aún más aquello de que a los niños hay que prepararlos para ese mundo hostil al que saldrán un día. ¿Y cómo dice la gente que repite este estribillo que se debe preparar a los niños? Pues dejándolos llorar, no prestándoles atención, no dándoles lo que piden, y en definitiva reproduciendo en el hogar, aunque en menor escala, aquello tan terrible que se encontrarán los niños cuando crezcan. Sí, como para que no se den de bruces de pronto.
¿Pero la vida es dura realmente? Yo creo que la vida es lo queremos que sea. Ya sé que suena ingenuo, por eso voy a explicarme. ¿Recuerdan el famoso experimento de la física cuántica, que demostró que las partículas cambian de comportamiento de acuerdo con las expectativas de quien observa? Cuando no es observada, la partícula se comporta como una onda; cuando es observada, se comporta como materia. De esto se deduce que somos capaces de crear nuestra propia realidad, en base a nuestras expectativas.
Un niño que ha crecido en un entorno hostil, en donde su llanto a menudo no era atendido, un niño que ha sido descalificado o ignorado, aprenderá que la hostilidad es la norma y eso es lo que esperará de la vida. Y lo obtendrá. De adulto, atraerá personas que no lo valoran, situaciones en las que se sentirá disminuido e impotente, entornos poco estimulantes y hasta agresivos. Seguramente no tendrá el valor de perseguir sus sueños, probablemente ni siquiera estará consciente de tener sueños. Y pensará que sí, que sus padres tenían razón: que la vida es muy dura.
¿Significa eso que todo está perdido? Por supuesto que no: nada está perdido nunca. Ese adulto puede cambiar su realidad en el momento en que decida hacerlo. Pero la inmensa mayoría de las personas desconocen su propio poder y allí se quedan. No siempre es fácil dejar atrás los mensajes que hemos recibido de niños y que se han quedado en nuestro subconsciente, escondidos en cada célula de nuestro cuerpo. Requiere una toma de consciencia a menudo muy dolorosa, porque implica enfrentarnos con el niño que fuimos y que todavía vive dentro de nosotros, muerto de miedo y de soledad y de tristeza.
¿No es más fácil empezar por el principio? Si le damos al bebé lo que pide (que siempre es lo que necesita), si atendemos su llanto y le brindamos nuestros brazos en todo momento, si anteponemos sus necesidades a las nuestras, si le hablamos y tomamos en cuenta… ¿no le estamos transmitiendo que esa es la norma? ¿Que sus necesidades son siempre satisfechas? ¿Que es un ser humano que merece ser tomado en cuenta, escuchado y valorado? ¿Que lo amamos? Un bebé que es atendido de esta forma crecerá sintiendo al mundo como un lugar seguro y amoroso, en donde lo habitual es ser feliz. Y como eso es lo que espera de la vida, esa será su realidad.
Sí, las tragedias ocurren y hay cosas que no podemos controlar. Las personas mueren, se enferman, hay accidentes, la economía se tambalea, en fin. Pero una persona que tiene una actitud amorosa y confiada hacia la vida sabrá hacer frente a estas situaciones y superarlas. Tendrá la suficiente consciencia como para reinvertarse cada vez que lo necesite. Lo importante no son las situaciones a las que nos enfrentamos, sino cómo nos comportamos ante ellas.
Yo elijo ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío. Hace mucho tiempo que decidí que la vida es mágica. Lo decidí porque eso es lo quiero transmitirle a mi niño y la mejor manera de transmitírselo es viviéndolo yo. Como estoy convencida de que la vida es mágica, últimamente me ocurren todo tipo de cosas geniales. La gente es amable conmigo, me divierto con cualquier tontería (como los niños), recibo regalos… hasta el tiempo me rinde más. En serio
Sé que puede sonar ingenuo y «comeflor» (je) y hace unos meses jamás habría escrito algo parecido, pero esta es mi realidad ahora y así quiero que siga siendo.
¿Y qué hacemos con esa herida antigua, con el niño asustado que se quedó dentro de nosotros? Creo que sanarlo es muy importante para poder criar a nuestros propios hijos con consciencia. Y básicamente lo que nos toca hacer es darle a ese niño lo que no recibió en su momento. Ahora los adultos somos nosotros así que nos corresponde cuidar de nosotros mismos. A lo mejor ese niño o niña que llevas dentro quiere jugar: ¿cuánto tiempo hace que no te regalas un momento de placer haciendo algo que te gusta, sin ningún otro objetivo que el disfrute? Si tu niña necesita atención y cuidado, ¿cómo puedes proporcionárselos? ¿Estás comiendo bien, durmiendo lo suficiente? ¿Necesitas comprarte ropa, un masaje, un momento de relax, una visita al dentista? Saca el tiempo. No es difícil (si no quieres que lo sea).
La vida no es otra cosa que lo que nosotros hagamos de ella. ¿Cómo quieres que sea la tuya y la de tus hijos?









TOTALMENTE DE ACUERDO!!! La magia sucede cuando creemos en ella y la vida es inmensamente maravillosa y llena de premios cada segundo. Excelente post Vivian. Lo comparto de inmediato!!!
Zary escribió recientemente…Por qué amo a mi tribu
Qué bonita ración de positivismo me llevo para esta noche, para los que me rodean y para mi niña interior. Gracias!
Colo escribió recientemente…Los niños comparten
Me encanta el post, has sabido plasmar en palabras lo que con urgencia quiero que algunas personas entiendan "Lo importante no son las situaciones a las que nos enfrentamos, sino cómo nos comportamos ante ellas"
Geovanna escribió recientemente…De regreso al blog y primer día de escuela
Lindo post. Yo creo en el hoy y en el ahora. Hoy estoy con mi bebé, hoy seguimos disfrutando la lactancia a sus 17 meses, hoy sigue durmiendo con sus papás, hoy se arrulla en brazos, hoy corro a consolarla si se cae. Mañana posiblemente tenga que ir a la escuela y no esté para consolarla si se cae, pero no por ello voy a "prepararla" hoy. No, hoy le daré todo lo que pueda. Creo que tiene mucho que ver con otro post que hiciste de los "Por si acaso". Yo creo que mi hija tiene en ella todo lo que necesita para vivir feliz y yo estoy aquí para apoyarla en ello amándola, no entrenándola para "adaptarse" a la vida difícil. Gracias.
Especialmente en los tiempos que vivimos tenemos que mantener esa actitud positiva y ver la botella medio llena para salir adelante. La vida hay que vivirla intensa y apasionadamente y a través del amor incondicional hacia nuestros hijos les enseñaremos a hacerlo así. Gracias Vivian una vez más por tus palabras
Como me gusta esto, me edifica mucho. Gracias!!
Para que las cosas sucedan tenemos que darle la oportunidad a ello, ¿lógico, no?Yo también soy de las del "vaso siempre medio lleno". Eso sí, escucho cada llanto de mi piojo, hay sinceros y ahora comienzan a haber llantos que no lo son tanto. Tampoco quiero que crezca con la idea que siempre se puede conseguir todo "llorando". No siempre hay un "no" pero sí se topa con ellos de vez en cuando. Hasta el momento ambos hemos sabido llevar la situación.
Con respecto al tiempo que hemos de dedicarnos, ¡completamente de acuerdo! Varios post he escrito precisamente sobre el tema.
Un saludo
Elva escribió recientemente…El Regalo de la Semana.-
Hola Vivian, que lindo artículo, si todos pensaramos así, la vida no sería "tan dura". Es muy real lo que escribes, a veces me pasa que me siento un poco triste porque deje el trabajo desde que mi niña nació, pero cuando la veo feliz, explorándolo todo, divirtiendose con las cosas mas sencillas, pienso que fue una suerte poder quedarme en casa para verla crecer, ya llegará el momento en que pueda regresar al trabajo. Por ahora, compartimos todo el tiempo, sus juegos, sus travesuras, y sus sueños, me encanta reir con ella, caminar dandole mi mano, ver su serenidad al dormir, aunque a veces puede ser cansado llevarle el ritmo, lo sigo haciendo cada día con mucho amor. Mi niña interior encontró con quien jugar, mi Sofi es la mejor compañera.
Creo que a los hijos hay que educarlos desde el cariño, que nunca es excesivo. Yo no he leído siquiera el libro de dejar llorar, pero es que me niego, no quiero que mi hijo se calle por agotamiento y por saber que no voy a acudir a él cuando me necesite. Aún duerme muchas veces con nosotros en la cama, y hoy cumple 10 meses, le sigo dando pecho, y muuuchos mimos. Las cárceles estarán más llenas de personas a las que les ha faltado el cariño, que a las que les ha sobrado.
Si criamos a nuestros hijos amorosamente, afrontarán la vida de la misma manera… con amor. No ´serán necesarias las teorías y los discursos, sólo serán seres libres y seguros q podrán transitarla naturalmente…
Totalmente de acuerdo!
Dependiendo de cómo criemos a nuestros pequeños es cómo ellos sabrán desenvolverse en la vida, y qué mejor que darles cariño y seguridad todos los días!
Un abrazo grande,
Marcia
MamaSaya.cl