En el post anterior de esta serie sobre crianza consciente hablaba de cómo hemos sido programados para reaccionar de determinada forma ante ciertos estímulos, sobre todo en relación con las palabras que utilizamos con nuestros hijos. Tendemos a repetir, ante ciertas situaciones, lo mismo que nos decían a nosotros de niños, aunque no estemos de acuerdo con lo que decimos o aunque el mensaje que estamos transmitiendo no esté en concordancia con el tipo de crianza que queremos practicar.
El problema es que cuando no estamos centrados, terminamos haciendo o diciendo cosas de las que luego nos arrepentimos. Actuamos sin pensar.
Una herramienta que yo encuentro muy útil para evitar esto es la meditación. Basta con dedicarle unos pocos minutos al día para ver los beneficios, que se reflejan en todas las áreas de nuestra vida.
Los neurocientíficos han encontrado que la meditación hace que activemos distintas zonas de la corteza cerebral. Las personas que practican meditación trasladan las ondas cerebrales de la zona frontal derecha, relacionada con el estrés, a la zona frontal izquierda, lo que se traduce en una mayor relajación. Además se reduce la actividad de la amígdala, la zona del cerebro que procesa el miedo.
Estos son algunos de los muchos beneficios de la meditación:
- Favorece el sistema inmunológico
- Reduce la tensión muscular
- Aumenta la capacidad de concentración y la creatividad
- Ayuda a combatir la ansiedad y la depresión
- Ayuda a respirar mejor
- Calma la mente y ayuda a enfocarte
- Desarrolla la intuición y la conexión contigo mismo
- Mejora las relaciones
- Aumenta la energía y la vitalidad
La meditación no sólo ayuda a relajarnos, también mejora la salud
Meditación y crianza
Dedicar unos minutos al día a meditar nos ayuda a estar presentes en el Ahora. Ya no reaccionamos de manera mecánica ante ciertos estímulos: tomamos consciencia de que podemos elegir cómo nos sentimos y cómo nos comportamos. Por ejemplo: supongamos que de niñ@ te obligaban a comerte todo lo que había en el plato (una práctica muy común en la generación de quienes ahora somos padres). Aunque lo hayas olvidado de manera consciente, es posible que te moleste que tu hijo no se coma todo lo que le preparas. Puede que ese estímulo active en ti ciertos recuerdos inconscientes y que termines convirtiendo la hora de la comida en una batalla campal.
Pero, si estás centrad@, puedes pensar antes de actuar. Puedes elegir aceptar la situación tal cual es y respetar el apetito de tu hijo. Puedes tomar la decisión consciente de hacer de las comidas un momento agradable de encuentro en familia. Los niños son muy receptivos a la energía que se desprende de quien está centrado y Presente. Puede que incluso, con el tiempo, acabe comiendo más!
Estar presentes en el Ahora significa no dejar que el pasado te condicione en tu manera de pensar, de hablar y de actuar. Y esto te da la libertad de acompañar a tu hijo en su propio proceso, en lugar de intentar dirigirlo. La crianza, entonces, se convierte en una danza en la que tanto tú como tu niño bailan al mismo ritmo. Y así es mucho más sencillo encauzar su comportamiento: enseñarle, por ejemplo, a ser respetuosos con los demás. Primero, porque lo verá en ti, y segundo, porque querrá acoplarse a tu misma energía. Los niños de padres centrados tienden a escucharles más. Son niños tranquilos que a simple vista «se portan bien».
¿Significa eso que si meditas todos los días tu hijo se convertirá para siempre en «un angelito»? ¿Que nunca volverás a perder los estribos, que tu casa será siempre un oasis de paz? Pues no, por supuesto
Somos humanos, nosotros y nuestros hijos. Todos tenemos días mejores y peores. Pero sí estarás en condiciones de manejar los momentos de «crisis» de una forma más amorosa y empática.
Cómo meditar
Si nunca lo has hecho, puede que te cueste un poco al principio, pero con la práctica notarás que cada vez se hace más fácil
Empieza dedicándole cinco minutos y aumenta este tiempo progresivamente a medida que te vayas sintiendo más cómoda. Con el tiempo, unos 15 o 20 minutos son suficientes.
Siéntate o acuéstate en una posición cómoda. Procura mantener la espalda recta. Lo ideal es que sepas que nadie va a molestarte (por ejemplo cuando tu bebé duerme). Puedes utilizar música relajante si quieres. Respira profundo y procura relajar cada zona de tu cuerpo. Centra toda tu atención en tu respiración. Si aparece algún pensamiento, simplemente vuelve a dirigir tu atención a tu respiración.
Puedes utilizar una meditación guiada. Yo he estado experimentando últimamente con el Método Silva y estoy encantada. Realmente me ha cambiado la vida.
Otra herramienta que me ha sido sumamente útil es una música especial para meditar llamada Omsica, con ondas binaurales que ayudan a la mente a relajarse (especial para momentos en que estás muy tensa o cansada). La música es preciosa y sólo de escucharla ya me hace sentir más centrada y de mejor humor
Uses la herramienta que uses, lo importante es encontrar un momento diario para hacerlo, aunque sean sólo 5 minutos antes de irte a la cama. Es una inversión de tiempo muy pequeña y los beneficios son invalorables.
¿Has meditado alguna vez? ¿Lo haces de manera regular? ¿De qué manera influye en tu crianza? No olvides dejar tu comentario
photo credit: fooferkitten









Me encanta tu recomendación. a quietar la mente es excelente no solo para poder desarrollar una crianza respetuosa y consciente con nuestros hijos sino también para todos los aspectos de nuestra vida. Excelente sugerencia!!
Zary escribió recientemente…Espasmo del sollozo o apnea emotiva
Hola!! A mi me sirve muchísimo meditar! Y le he enseñado a mi hijo a respirar para calmarse un poco y nos ayuda un montón.
Irene escribió recientemente…16 Razones Para Llevar A Tus Hijos En Un Porta Bebés. Escrito Por Mamas Canguros
Yo también he experimentado la meditación y es algo que realmente sana. La tenía un poco olvidada hasta que vi este post y dije: claro! ahora que soy mama es lo que más necesito. Recomiendo a todo el mundo que lo pruebe y si alguen quiere empezar conozco una persona estupenda que os puede ayudar. Visitad la página http://www.tantramistico.com
Hola:
Me gusta mucho que se haya tocado este tema, enhorabuena.
Yo tengo 3 hijos y practico meditación, no es fácil encontrar tiempo entre trabajo y niños, pero se puede y realmente merece ese pequeño esfuerzo, será un bien maravillosos para todos, así que si alguien se lo está planteando.., yo también le invito a probar.
Solo me gustaría hacer un par de recomendaciones:
Meditar no es "dejar la mente en blanco" y olvidarse del mundo que nos rodea, es un trabajo consciente para conocer nuestra mente y poder trabajar con ella. Es muy fácil, si lo hacemos sin nadie que nos guie un poco cultivar el "embobe" en lugar de la consciencia, por lo que para empezar lo más recomendable es asistir a algún curso con alguien que sepa de verdad, si no es posible, al menos es conveniente buscar info, hay muchos libros e información en la web. Recordar que hay muchos tipos de meditación, yo practico meditación dentro del budismo tibetano, pero hay muchas otras formas, lo importante es que nos sintamos a gusto con lo que hacemos y que nos ayude a conectarnos con nosotros y con todo lo demás.
Os pongo un enlace a un articulillo de Lama Tashi Lhamo que explica que es meditar, como primer contacto, creo que puede ser muy útil.
http://www.ziplondon.com/lamatashi/index.php?option=com_content&view=article&id=48&Itemid=79
Sam escribió recientemente…Toca ser responsables con nuestra Madre Tierra
Me encanta Vivian, gracias! Precisamente llevo una semanas semanas en las que me levanto un rato antes para practicar algo de yoga en casa y dedicar unos minutos a meditar después. Unos días más, otros menos… según duerma la Cereza! Y me encuentro mucho mejor, comenzando a desbloquearme. Un abrazo
Colo escribió recientemente…Mi otra yo
Me alegro mucho, Colo! La verdad es que los beneficios se notan de inmediato
Un abrazo!