El otro día escuchaba a mi niño regañar a sus juguetes con las mismas palabras y el mismo tono que utilizo yo cuando le llamo la atención por algo. Al principio tuve que contener la risa: me parecía muy gracioso escuchar mis propias palabras en su vocecita. Pero de pronto me di cuenta de que esas palabras que estaba repitiendo mi niño en su media lengua eran las mismas con las que me regañaban a mí.
Y aquí sí que me alarmé un poco. Porque a pesar de todas mis lecturas, a pesar de todo el trabajo personal que vengo haciendo desde mucho antes de ser mamá, a pesar de mí misma, he reproducido, inconscientemente, el mismo discurso paterno con el que, muchas veces, ni siquiera estoy de acuerdo.
¿De dónde salen esas palabras que no me gusta pronunciar? ¿En qué parte de mí están guardadas?
Cuando no estoy centrada, cuando no hablo desde esa parte profunda de mí misma que sabe exactamente lo que quiere decir, el resultado es un discurso mecánico que se quedó alojado en alguna parte de mi mente (¿o de mi cuerpo?) desde antes incluso de que pudiera comprenderlo. Entonces es apretar el botón y dejar salir la verborrea. Acción-reacción. Acción-reacción. Tú te comportas de tal manera y yo respondo sin pensarlo: me enojo. O me frustro. O me da miedo. Aunque esa reacción no tenga sentido. Aunque sea desproporcionada. Aunque la amenaza no sea real. Porque eso fue lo que vi y aprendí cuando ni siquiera era capaz de usar las palabras. Y después, dentro de muchos años, mi niño hará lo mismo. Generaciones enteras repitiendo los mismos programas, como simples máquinas sin poder de elección. Y después pensamos que somos libres.
Las palabras tienen poder. Por eso es muy importante elegir las palabras que utilizamos, en nuestra vida cotidiana y al dirigirnos a nuestros hijos. Cuántas veces he escuchado en la calle a una madre o un padre diciéndole a un niño pequeño, «¿pero eres tonto?», o «eso te pasa porque eres malo». Lo que esos padres no saben es que esas palabras se quedarán atrapadas en la mente y le cuerpo del niño y lo condicionarán para toda la vida.
¿Hay una salida?
La salida es la consciencia. Es no permitir que esa respuesta mecánica te tome. Es atajar las palabras antes de que salgan de tu boca y pensar qué es lo que realmente quieres decir. A veces es fácil es hacerlo, otras muchas no. Pero lo vuelves a intentar. A veces lo consigues, otras muchas no. Pero cada vez que lo consigues le restas fuerza a ese discurso mecánico. Cada vez que lo consigues es una pequeña victoria, y la suma de esas pequeñas victorias es lo que hace la diferencia.
Por eso la crianza es la mayor escuela que existe: nos obliga a ser conscientes. A mirar dentro de nosotros y retirar capas y capas de condicionamientos y mensajes y creencias que a veces siguen vigentes pero muchas otras no. Hay que tomarse el trabajo, a veces doloroso, de enfrentarse con esas sombras y descartar lo que no nos sirve, lo que no queremos reproducir. Y este trabajo es lo que nos hace libres —y lo que nos permite criar hijos libres.
¿Pero cómo hacerlo?
Hay veces en que no podemos solos y necesitamos ayuda terapéutica. Pero también hay otras cosas que podemos hacer por nosotros mismos y sobre ello iré escribiendo en las próximas semanas.
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photo credit: ? Melissa ?









Buenas! Qué verdad estás escribiendo! ES MUY DIFICIL sacarnos todo eso que nos han inculcado desde muy chicos. Queda tatuado en nuestra piel y es una marca muy difícil de borrar. He sido hija de una madre muy nerviosa, con poca paciencia y la respuesta a mis travesuras siempre fueron el maltrato fisico. Qué miedo me da saber que puedo ser como ella. Somos responsables de lo que se convertirán nuestros hijos. Qué responsabilidad no? Además, tenemos que lidiar con otras cuestiones de las que nuestras mamás no fueron víctimas! Quiero realmente quedarme en casa solo para criarlos? O realmente necesitamos salir a trabajar y a "despejarnos"? He podido disfrutar de 6 meses de licencia, los últimos dos meses mi cuerpo pedía a gritos volver a trabajar. Despues de 7 meses de haber vuelto, sufro por no poder estar con ella las 24 hs, ver las cosas que va aprendiendo en el momento y no ser "la que se lo pierde"… Quién me entiende no? =(
Muy interesante, Vivian, espero tus próximas entradas, un beso!
María escribió recientemente…El embarazo, segundo trimestre
Vivian no sabes lo que me interesa este tema. Yo también me he descubierto haciendo y diciendo cosas de manera automática con las que mi ser consciente no esta nada de acerco. quiero romper el ciclo. Es un trabajo arduo y diario. Espero con ansias tus próximas entradas! Gracias!!
Zary escribió recientemente…Actividades en casa
Tal cual! Lucho cada día por no repetir los patrones de mis padres y que a mí me hicieron daño… qué difícil es! Pero en eso estoy, cada día aprendiendo de mis peques…
Excelente reflexion Vivian…Mil gracias por escribirla! Y espero las siguientes. Un gran cariño?
Bren de Amo Ser "MAMA" escribió recientemente…Nuestra experiencia con los portabebes.
No se porque salio un signo de interrogacion…quise hacer un corazoncito ?

Bren de Amo Ser "MAMA" escribió recientemente…Somos una especie en peligro de extincion???
Muy cierto… Yo, como Anabela, tuve una madre con muy poca paciencia, y trato cada dia de aprender a respirar y acompañar a mi hija de una manera distinta… requiere coraje y mucho amor, es verdad que a veces no es fácil…
Te seguiré leyendo!
Noraya
"El Rumor de las Libélulas"
excelente reflexion¡¡
Hace poco oia yo a mi hija mayor reñirle a su hermana por algo que no le gusto y me resulto su discurso tan familiar…y es como lo describes, repetimos patrones que tenemos grabados…pero ahi esta el reto de la maternidad consciente en trbajar y corregir el dia a dia. Sigo a la espera de mas. Un saludo
anabsf escribió recientemente…Un maravilloso regalo
Pues a trabajar en ello! no podemos formatear nuestro disco duro, pero podemos hacerle arreglos!!! Yo he cometido el error de hablar sin pensar, pero luego me arrepiento y todo es cuestión de serenarme y hablar tranquilamente con mis hijas, y decirles sinceramente que me equivoqué, no debí decir tal o cual cosa, que me disculpen, que cuando una se enoja dice o hace cosas que en verdad no quiere. Ellas me comprenden y me lo expresan.
OR² escribió recientemente…Una Triunfadora
Me senti totalmente identificada con tus palabras…..
La palabra tiene mucho poder, por eso hay que tener mucho cuiddo de como hablamos a nuestros hijos, Asi que voy a compartir un ejercicio que me ha ayudado mucho para referirme a ellos fomentando el autoestima.
Por ejemplo: cuando un niño hace algo negativo, el padre tipico lo reprende y grita: pero como puede ser tan estupido,es que eres tonto o q?
La manera consiente de manejarlo es: Como alguien tan inteligente puede hacer algo tan estupido?? cuando pronunciamos estas palabras estamos afirmando la inteligencia natural de los niños y separando su conducta de la escencia.. probablemente el niño se va a sentir bien con respecto de quien es y mal respecto de lo que ha echo…
Es muy importante fomentar el autoestima de nuestros hijos!
Marcela
Hola Vivian! Muchas veces me ha pasado esto, como a otras mamas. Me he sentido tan mal que fui en busca de ayuda y lo bien que me hace!
Nuestros hijos son nuestros espejos y siempre vamos a estar en frente de algo que dijimos y no nos gusta. Pero también es importante saber pedir perdón apenas uno se da cuenta que estuvo equivocado.
Irene escribió recientemente…10 Cosas Que Hago Para Criar a Un Niño Feliz y Quiero Que Todas Las Mamas Cumplan
Cuan cierto es ,lucho cada dia para no repetir lo me hicieron a mi de pequeña,que me calle,que no moleste,que no haga ruido,que deje escuchar el telediario y me estee quietecita,que no tire las cosas,mi lucha es cada dia ver en mi niña de 22 meses una niña que necesita hacer ruido,que neceita tirar cosas y me repito una y otra vez que mi niña es hermosa y la dejo ser la niña que no me dejaron ser y mi recompesa de mi esfuerzos de luchar con mis sombras es su carita de felicidad,gritando descubrienso saltando ensuciandose.
tucha:)
saluditos me gusta mucho tu blog
tucha escribió recientemente…Lobito Benito
Muchas gracias
Así es, la maternidad es la mejor escuela
Hola Vivian
te escuche en la charla que diste en buenos aires en "mar de juegos" hace unos meses, me encanto como te expresaste y la verdad es qeu desde que nacio mi cachorro que vengo siguiendo un mundo de blogs entre los que esta este
Bueno, creo que tenes mucha razon en lo que comentas. Quizas por el estilo de crianza que elegimos caigamos en reevaluar estas cosas. Hace un tiempo en una tarde de plaza tambien escuche a algunos otros papas y medite sobre estos temas. Mi cachoroo aun no habla, espero que cuando lo haga pueda leerlo como vos lo estas haciendo con el tuyo.
te dejo mi entrada sobre los pensamientos de aquella oportunidad http://desdece.blogspot.com/2011/09/cosas-que-uno-escucha-cosas-que-se.html
muchos saludos!
Muchas gracias Cecilia, por el comentario y por compartir tu entrada
Un abrazo!