Cuando me hice mamá, una de las palabras que más comencé a escuchar fue (adivinen cuál): "rutina".
"Tienes que crearle una rutina al bebé".
"¿Cómo? ¿No sigues una rutina para darle de comer?"
"Este niño ya debería estar siguiendo su rutina"
Y cosas así, que me entraban por un oído y me salían por el otro.

Porque yo no sé cómo se le puede poner "una rutina" a un recién nacido. La vida con un recién nacido es caótica, porque así tiene que ser. Tiene que comer cuando quiera y dormir cuando quiera, y uno tiene que adaptarse a él, no al revés.
Pero claro, después la cosa cambia.
Mi experiencia, y aquí (como en el resto del blog) hablo como mamá y no como experta, es que hacia los tres meses, más o menos, cuando el bebé va durmiendo más por la noche y diferenciando la noche del día, sí que conviene ir introduciendo una rutina a la hora de dormir. Desde luego que un bebé que es amamantado a demanda (o que toma biberón, que también debe ser a demanda) comerá cuando quiera, y aquí es imposible establecer una rutina hasta que el bebé se alimente principalmente de sólidos, yo diría que hacia el año más o menos, cuando se puede establecer un horario para las comidas. Hasta entonces, yo sí creo que es importante establecer una rutina en relación con la hora de dormir, tanto por la noche como en las siestas.
Esta es mi experiencia:
Mi bebé nunca fue de buen dormir (mis ojeras lo atestiguan). Hubo una época en que no dormía absolutamente nada de día, y de noche se despertaba cada hora y media más o menos. Hasta que comencé a ponerle una rutina para dormir a la misma hora por la mañana y por la tarde. No fue de un día para otro, pero poco a poco se fue acostumbrando y ahora duerme sus dos siestas (cosa que se agradece). Las noches inmediatamente comenzaron a mejorar también, y ahora suele dormir bastante bien… a menos que se le rompa la rutina. Y es que basta que no duerma una de sus siestas para que vuelva a despertarse por la noche, o para que cueste mucho dormirlo.
Claro que el hecho de que deba dormir por la mañana y por la tarde me limita mucho, porque a esa hora debo estar en casa (mi niño no es de los que se duermen en el cochecito o el portabebés, qué le vamos a hacer). Pero aún así prefiero respetarle su rutina, porque así él está bien y yo también.
Sé que cada niño es distinto y supongo que habrá niños a quienes no les haga falta seguir una rutina. Creo que la clave es observar al bebé y adaptarse a sus ritmos. Sólo así podremos establecer una rutina que sea cómoda para ambos.
En los próximos días escribiré acerca de cómo hice para que mi niño durmiera siestas regulares. Te invito a que te suscribas al feed RSS para que no te pierdas de nada. Y si tienes una experiencia distinta con el tema de las rutinas, ¡me encantaría escucharte! ¡Escribe un comentario!
photo credit: Mostly Muppet









De acuerdo, mi gordita tiene 14 meses y durante los primeros 3 yo le seguí el paso, me acostubré a ella y la integré a mi vida, despues al entrar a trabajar empezé la rutina, siestas, baño a la misma hora, masajes, etc…yo jamás he sido partidaria del famoso método "duermete niño", en donde te dice que el bebé se tiene que adaptar a TU vida desde que nace, me parece una idea nefasta y que no respeta la biología del recién nacido. Como médico me informé, leí muchísimo y busqué lo que a mi me parecia mejor para Naty, integrarla a una rutina fue paulatino, sin lloros, sin dramas, sin adistrarle como animal y siempre pendiente de sus necesidades y atenta a mi instinto. De vez en cuando andamos como locas, pero es raro, aveces son los dientes, otras veces el calor, o simplemente salir de vacaciones, nada que no se solucione en pocos días. Y es normal, una tiene un bebé para eso.
Estoy de acuerdo contigo, Ixchela. No creo que las rutinas deban imponerse, al contrario, me parece mucho más respetuoso dejarse guiar por el bebé y adaptar la rutina a sus necesidades, no al revés. Los bebés saben comunicar muy bien lo que necesitan, es cuestión de estar atentos a sus señales, y aquí, como tú dices, la intuición juega un papel importante.
Yo creo que más que de "rutina" habría que hablar de ritmo, de CICLOS. en la misma medida que una va conociendo a su bebé, se va dando cuenta de cuáles son sus momentos de cansancio, sus necesidades… y se establecen -casi espontáneamente- unos ciclos diarios…
No se trata de un caos diario, ni tampoco de pasarnos dos horas acunándolo para que se duerma cuando quiere estar despierto, sino de adaptarnos mutuamente respetando sus propios ciclos.
Besos!!!
Totalmente de acuerdo contigo. De hecho la palabra rutina me suena a algo forzado, y de lo que se trata es de todo lo contrario. Gracias por tu comentario y besos para ti también!